Lo esencial: Una nueva generación de emprendedores venezolanos formados en el exterior está regresando al país para desarrollar proyectos tecnológicos, ampliar operaciones o aprovechar sectores poco desarrollados, según Bloomberg Línea. El movimiento, que empezó de forma discreta en 2021, se hizo más visible este año, con iniciativas en financiamiento al consumo, mercado inmobiliario y servicios financieros internacionales.
El contexto: Venezuela aprobó en 2026 una reforma de su legislación de hidrocarburos y avanzó en cambios regulatorios en minería, mientras Washington flexibilizó algunas restricciones para ciertas inversiones autorizadas. La estabilidad normativa, la protección de las inversiones y la previsibilidad institucional siguen siendo desafíos pendientes, pero el nuevo entorno cambió las expectativas de algunos emprendedores.
Los casos:
- Cashea: Andoni Álava, vicepresidente comercial, regresó desde España y fue de los primeros en hacerlo. El fundador Pedro Vallenilla ya está establecido en el país: «Qué suerte volver a mudarme para mi país, que mis hijos vean una Venezuela distinta».
- Krece: La plataforma de crédito al consumidor, que ofrece líneas de entre US$40 y US$600, operó en cuatro países y este año decidió volver a priorizar solo Venezuela. «Ya no queremos enfocarnos en otros países», afirma su cofundador Jonathan Bentata.
- Propiedash: Creada hace cuatro meses por Rodrigo Casanova, de 20 años, y su hermano, tras no lograr encontrar vivienda al mudarse de Madrid a Caracas. Reúne en una sola plataforma propiedades para comprar, vender o alquilar. El reto es convencer a los agentes inmobiliarios de adoptar nuevas herramientas.
- Qash: Empresa de infraestructura financiera nacida en Colombia, cofundada por Ami Spiwak, hijo de una familia venezolana que salió del país hace más de dos décadas. Ofrece cuentas en dólares, tarjetas Visa y conversión entre monedas y stablecoins, con pagos en más de 80 países y 50 monedas. Puede recibir bolívares.
La dimensión de la diáspora: Según la plataforma R4V (ACNUR y OIM), unos 7,9 millones de venezolanos salieron del país, de los cuales 6,7 millones viven en América Latina y el Caribe, con cifras a mayo de 2025. Un estudio publicado en Population and Development Review estimó que las salidas entre 2011 y 2021 redujeron en 17,8% la población de 15 a 64 años frente al escenario sin migración.
La apuesta de fondo: Andrés Bilbao, parte del equipo fundador de Rappi, sostiene que el vínculo de la diáspora con su mercado de origen facilita alianzas, transferencia de conocimiento y expansión regional. Plantea que el reto local es pasar de una lógica de escasez y supervivencia a una de crecimiento.
La cautela: El regreso de emprendedores no implica una mudanza permanente ni garantiza inversiones de gran escala. La capacidad de consumo, el acceso al financiamiento y las condiciones para operar seguirán influyendo en sus decisiones.
Resumido con IA, revisado y editado por la redacción. Fuente: Bloomberg Línea
Descubre más desde TEKIOS
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
