Los retos de la ciberseguridad para el desarrollo de las fintechs

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Por Gerardo Urra, CEO de U-Payments.

La tercera edición del informe Fintech en América Latina y el Caribe: un ecosistema consolidado para la recuperación, publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), BID Invest y Finnovista, confirma que el ecosistema fintech en América Latina y el Caribe ha experimentado un crecimiento acelerado en los últimos años. La cantidad de startups financieras en la región creció un 112% entre 2018 y 2021. Además, casi una cuarta parte de las fintechs a nivel mundial (22,6%) son de esta región. La concentración en el número de plataformas es liderada por Brasil (31%l), seguido por México (21%), Colombia (11%), Argentina (11%) y Chile (7%).

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Las fintechs se han consolidado como un actor relevante dentro del abanico de productos y servicios para los consumidores financieros. Y con el desarrollo de esta área llegan también los riesgos, pues estas empresas están expuestas a amenazas constantes de ciberseguridad en sus operaciones.

El aumento del comercio electrónico, que se vio acelerado producto de la pandemia, ha impuesto una serie de desafíos al mundo digital, siendo la seguridad uno de los grandes retos que afrontar. El fraude está mutando del comercio físico al comercio electrónico. Según datos de IBM, el costo promedio global de una fuga de datos puede alcanzar los US$4,24 millones, cifra que en Latinoamérica alcanza US$2,56 millones. A propósito del Día Mundial de la Seguridad Informática, que se conmemora hoy, es clave que las compañías tomen medidas que protejan este tipo de transacciones.

TOKENIZACIÓN Y BIOMETRÍA: CLAVES DE LA CIBERSEGURIDAD

De acuerdo al estudio «El desafío de la ciberseguridad en América Latina y el Caribe», realizado por Kantar TNS para Mastercard, un 74% de los chilenos ha sufrido algún tipo de fraude cibernético, por esto es imperioso que la industria de medios de pago acelere la adopción de estándares globales de seguridad, autentificando la identidad de los consumidores con 3D Secure y proteger las credenciales de pago con tokenización.

La tokenización ayuda a los emisores y comerciantes a mantener seguros los datos de pago de sus clientes en transacciones online, reemplazando el número de la tarjeta por un número alternativo (token), un conjunto de 16 dígitos que emula el número real de la tarjeta. Con el empleo de EMV 3D Secure, un protocolo mundial estandarizado de autentificación que busca reducir la fricción al momento de pagar sin descuidar la seguridad, se protege la identidad en el comercio en línea y cuando ve un riesgo, el consumidor puede ser validado con datos biométricos para concretar la compra.

A su vez, los mecanismos de autenticación biométricos, como el reconocimiento facial o facematch, y la biometría dactilar tipo touchless son difícilmente superables en términos de seguridad y validación de identidad, ya que ofrecen un nivel de certeza muy alto. Si a estos elementos se agregan contraseñas de un solo uso, se puede robustecer considerablemente la protección cibernética.

El desafío que tenemos como industria es acelerar la adopción de estos estándares en beneficio de los consumidores. Así, los comercios reducirán la fricción y tendrán mayor conversión sin tener que asumir fraudes, debido a transacciones no autenticadas; y los emisores unificarían las experiencias de autentificación para las compras nacionales e internacionales.

Mejorar la detección de pagos fraudulentos en Chile será clave, porque permitirá aumentar la aprobación de los pagos genuinos, reducir costos de fraude en los comercios, lo que aportará beneficios significativos para todos en la industria. Para los consumidores, se traduce en una experiencia de compra en línea más segura y rápida. Los comerciantes contarán con la seguridad de que todas las ventas legítimas se cumplan sin correr riesgos adicionales.

Asimismo, es un hecho que la tecnología y la inteligencia artificial están transformando la industria de pagos, pero para eso es crucial que las empresas del sector inviertan para incrementar aún más la experiencia de compra. No hay que olvidar que hasta ahora, en algunos casos para comprar online debemos pasar hasta por cuatro filtros, lo que en muchas ocasiones puede hacernos desistir de la compra, lo cual genera un costo muy alto para los comercios que buscan atraer a los consumidores. Esto es similar a tener a una persona en la fila, a punto de pagar en la caja, el vendedor escanea el producto, pero cuando mira al consumidor, este ya no está en la fila.

Las transacciones online deben ser simples, seguras y rápidas, buscando un balance entre seguridad y conversión de ventas. Ese es precisamente el gran reto que se tiene por delante, porque Chile está a medio camino y aún falta acelerar.

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