Startup chilena Rayo, de última milla corporativa, exige a empresas aliadas tener solo gente contratada

387 vistas
lectura 2 mins

Según comenta la startup, desde sus inicios aplicaron en Chile un modelo que se adelantó a la nueva Ley de Plataformas Digitales. Descartaron tener una estructura que tuviera trabajadores freelancer, uberizados.

La startup Rayo con presencia en Chile y México, busca cambiar los paradigmas de la industria logística, ofreciendo una alternativa sostenible, eficiente y responsable a la economía colaborativa. ¿Cómo? No creyendo en una estructura que tuviera trabajadores freelancer, uberizados.

Suscríbete a nuestro newsletter

Según comenta la startup, desde sus inicios aplicó un modelo que se adelantó a la nueva Ley de Plataformas Digitales, en Chile. A principios de este año se despachó al Congreso la nueva ley que entró en vigencia el pasado 1 de septiembre y que regula la relación entre los repartidores y/o conductores con las aplicaciones de comida y transporte, otorgándoles derechos laborales como contratos de trabajo, licencias médicas y cotizaciones, sean dependientes o independientes.

Mientras las diferentes empresas se adaptan a la nueva normativa, Rayo parece haberse adaptado con creces a la normativa.

«Desde el día 1 nosotros somos una empresa 100% formal. A pesar de ser una startup tecnológica decidimos no irnos por el camino de los uberizados o freelancer como la mayoría, sino que nos íbamos por algo sostenible, donde tenemos una red de empresas de transporte que trabajan para nosotros y a quienes les exigimos tener solo gente contratada», explicó el cofundador de Rayo, Martín Arancibia, a través de un comunicado.

Su metodología, denominada como RED EPA (Empresas Proveedoras Asociadas), busca generar mayores estándares a la hora de las alianzas con los proveedores: vehículos en buen estado, estar capacitados en el manejo de los elementos que transportan y un punto fundamental, la contratación de los repartidores. Este modelo de negocio los ha llevado a generar miles de empleos formales y a trabajar con cientos de empresas que necesitan realizar entregas de los más diversos tipos de productos, permitiendo también a sus asociados trabajar con empresas de renombre.

Según los founders de Rayo, la situación en México, a donde llegaron tras dos rondas de inversión, dista mucho de lo que pasa en Chile, agregando que en dicho país la situación con los trabajadores uberizados o freelancer es aún menos regulada, generando precarización.

El cumplimiento de Rayo de este estándar se basa en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, principalmente en el objetivo 8 de Trabajo Decente y crecimiento económico, siendo uno de los principales el de «proteger empleos y apoyar a pequeñas y medianas empresas, y a los trabajadores del sector informal, mediante programas de respuesta y recuperación económicas».

Pensando en el futuro, Rayo mira de cerca los casos en España y otros países de Europa donde una norma similar ya entró en vigencia. De hecho, en España, a la empresa Glovo, la Inspección de Trabajo le impuso una multa de 78,9 millones de euros por el incumplimiento de la llamada Ley Rider.

Suscríbete a nuestro newsletter