Economía gig y seguridad social en México: ¿hacia una nueva forma de aseguramiento?

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Por Oliver Azuara, economista sénior en la División de Mercados Laborales del BID.

Los sistemas de seguridad social en América Latina y el Caribe se construyeron con una suposición en mente: que cada persona llegaría a tener un empleo formal, y que este empleo sería el vínculo de aseguramiento para el individuo y los miembros de su hogar.   

Luego de casi ocho décadas de que se fundó el principal sistema de seguridad social, la realidad es muy distinta. Más de la mitad de los trabajadores activos mexicanos son informales, no son trabajadores fijos, y por tanto el acceso a los servicios de aseguramiento básico son muy limitados. Esta situación es más crítica para los trabajadores independientes y de bajos ingresos, pues en 2020 menos de 1% de estos trabajadores mexicanos cotizó para su pensión.   

Este dato nos hace pensar: ¿si los mercados laborales no encajan con el modelo de seguridad social tradicional, pueden los sistemas de seguridad adaptarse a la realidad del mercado laboral?

SEGURIDAD SOCIAL PARA LA NUEVA ECONOMÍA

En lugar de pensar solamente en cómo lograr que más personas trabajen en el sector formal, quizás es hora de pensar en formas de tener una mayor cobertura contra los riesgos que cubre la seguridad social, pero fuera del esquema de trabajo tradicional.   

Una oportunidad para ello es la economía gig o gig economy, que se ha vuelto una realidad en el mundo laboral de hoy, y se perfila como una alternativa de generación de ingresos para muchos trabajadores en el largo plazo.

¿QUÉ ES LA GIG ECONOMY?

A través de la gig economy, o economía colaborativa, prestadores de servicios pueden generar ingresos de forma flexible, ya sea como una fuente de ingresos adicional, o como la fuente de ingresos principal. Frente a esta forma de trabajo y una cobertura baja de la seguridad social, particularmente entre trabajadores que están en una categoría de empleo diferente a la tradicional, surge una discusión de política pública sobre cómo lograr que más personas tengan aseguramiento efectivo.     

Una categoría común de trabajadores de la gig economy son los que encuentran una fuente de ingresos en las plataformas de envíos a domicilio y movilidad como Beat, Uber y DiDi. En el marco de la nueva economía, se conectan con oportunidades bajo esquemas de horario flexible. Independientemente de si ya trabajaban con las plataformas antes de la pandemia, o si se sumaron a esta forma de trabajo en los últimos años, generar ingresos a través de las plataformas digitales les ha permitido mantenerse a flote y encarar la crisis económica. 

QUEREMOS CONOCERLOS

Desde el Grupo BID nos propusimos entender mejor el perfil de los conductores y repartidores usuarios de las plataformas digitales en México, por lo que nos asociamos con la plataforma DiDi, una de las más importantes y con mayor presencia en el país. ¿El objetivo? Aprovechar el área de oportunidad que nos presenta la economía digital, para encontrar y diseñar soluciones que aporten beneficios estructurales a la nueva fuerza laboral, en sintonía con nuestra Visión 2025 para reinvertir en las Américas. 

El primer paso de la colaboración en 2021 fue realizar una encuesta a 583 conductores de DiDi y a 1231 repartidores de DiDi Food en México con el fin de entender el perfil de los usuarios, su uso general de plataformas digitales para generar ingresos, su comportamiento financiero y su cobertura de seguridad social.  

PRIMEROS HALLAZGOS

Algunos de los resultados más importantes de esta encuesta, con implicaciones importantes en materia de política pública en México, son los siguientes:   

Los usuarios tienen perfiles laborales distintos, algunos utilizando la plataforma digital para complementar sus ingresos, o como fuente de ingresos principal. Por ejemplo, 38 % indica que solo realiza viajes a través de DiDi, mientras que 32% indica que son trabajadores independientes

Datos administrativos corroboran la diferencia en la intensidad de uso de la plataforma, ya que aproximadamente una cuarta parte de los conductores maneja más de 40 horas a la semana (lo que equivale más de 8 horas diarias en promedio), mientras que el 72 % trabaja menos de 40 horas. La flexibilidad que ofrece la plataforma se adapta a las distintas necesidades de los usuarios.   

Antes de unirse a DiDi, la mayoría de encuestados estaban empleados.

Para muchos, este estatus de empleo cambia al unirse a la plataforma: mientras que una gran parte de usuarios conductores indica que estuvo empleada antes de utilizar DiDi (56 %), solo el 13 % reporta tener un trabajo tradicional en la actualidad, una diferencia de 43 puntos porcentuales. 

Los conductores y repartidores valoran la flexibilidad que ofrece la plataforma digital. Al pedir a los encuestados calificar cuánto valoran la flexibilidad de la plataforma del 1 al 10 (10 siendo la máxima valoración, y 1 siendo la mínima), el 78 % de los usuarios conductores y el 89 % de repartidores eligieron 9 o 10.  

Además de valorar la flexibilidad, valoran esta modalidad de empleo alternativa. El 64 % de los usuarios conductores no dejaría de usar DiDi si tuvieran un empleo de tiempo completo asalariado. En otras palabras, una gran mayoría de los usuarios conductores prefieren conducir con DiDi por encima de un trabajo tradicional. 

BAJA COBERTURA DE SEGURIDAD SOCIAL

  • Pensiones: Si bien los prestadores de servicios tienen bajas cotizaciones a la seguridad social, particularmente en materia de pensiones, este no es un problema exclusivo de prestadores de servicios de plataformas. En el caso de DiDi y DiDi Food México, el 83 % de los usuarios conductores y el 74 % de repartidores tienen una cuenta afore, pero solamente el 10 % (repartidores) y 13 % (conductores) contribuyó en el último año. Aunque la proporción de cotizantes es baja, en comparación con el total de trabajadores independientes en México, esta cifra es 12 puntos porcentuales más alta en el caso de usuarios conductores, y de 9 puntos porcentuales para repartidores de DiDi Food. En otras palabras, en México la baja contribución es una tendencia general entre personas que entran en esquemas de trabajo no tradicionales, y entre esas personas, los prestadores de servicios contribuyen más en promedio. 
  • Salud: La afiliación al sistema de salud es más baja que la afiliación a cuentas de pensiones. Un 23 % de usuarios conductores (60 puntos porcentuales menos que la afiliación a una cuenta de pensiones), y 18 % de los repartidores están afiliados a un seguro de salud (56 puntos porcentuales menos que la afiliación a una cuenta de pensiones).

DEMANDA POR MECANISMO DE ASEGURAMIENTO, PARTICULARMENTE AHORRO Y SALUD

A pesar del bajo nivel de afiliación al sistema de salud entre los conductores y repartidores, la gran mayoría indicó que tiene mucho interés en tener un seguro de gastos médicos. Al preguntarles en una escala de 0 a 10 (0 siendo ningún interés, y 10 siendo mucho interés), la gran mayoría seleccionó 10: 74 % entre conductores y 60 % entre repartidores. Asimismo, la mayoría de los usuarios conductores (58 %) y repartidores (68 %) optarían por un programa de ahorro automático para parte de sus ganancias a través de DiDi.   

En este contexto, es imperativa la búsqueda de nuevas alternativas costo-efectivas y sostenibles de aseguramiento para este segmento de la economía gig. Si bien las plataformas digitales sirven como fuente de ingresos adicionales, existen oportunidades para mejorar el acceso a esquemas de aseguramiento que protejan a sus trabajadores ante distintos riesgos. Específicamente, surge la necesidad de:

  1. Promocionar entre usuarios de plataforma productos o soluciones de seguridad social ya existentes que ofrece el sector público (como el ahorro voluntario a través de AforeMóvil, ofrecido por la Consar) o el privado;   
  2. Poner en práctica pilotos con nuevas alternativas basadas en la economía del comportamiento, la tecnología y la economía digital; y,  
  3. Replantear cómo la regulación puede modificarse para facilitar el acceso a otras formas de aseguramiento, incluyendo a las personas sin un trabajo fijo, sin perder la flexibilidad que los usuarios de las plataformas tanto valoran.   

*Este artículo fue publicada originalmente en el blog Factor Trabajo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Fue escrito en conjunto con Catalina Rodríguez Tapia, consultora en la División de Mercados Laborales donde coordina el Laboratorio de Seguridad Social Digital; y Mauricio Mondragón, consultor de la División de Mercados Laborales del BID en México.

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