La pandemia fue el disparador de la inclusión financiera a nivel global: conoce las cifras del Banco Mundial

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La conclusión es parte de la encuesta Global Findex 2021 del Banco Mundial, la fuente más completa de datos sobre el acceso global a los servicios financieros, desde pagos hasta ahorros y préstamos.

La edición de 2021, basada en encuestas representativas a nivel nacional de más de 125.000 adultos en 123 economías, durante la pandemia de COVID-19, contiene indicadores actualizados sobre el acceso y uso de servicios financieros formales e informales y pagos digitales, y ofrece información sobre los comportamientos que permiten la resiliencia. Los datos también identifican brechas en el acceso y uso de servicios financieros por parte de mujeres y adultos pobres.

La encuesta Global Findex 2021 se realizó durante la pandemia de COVID-19, una crisis que movilizó aún más las iniciativas de inclusión financiera en todo el mundo por medio de diversos mecanismos, como los pagos de alivio de emergencia que los gobiernos enviaron a las cuentas. Por eso el informe de la encuesta se titula «Inclusión financiera, pagos digitales y resiliencia en la era de la COVID-19».

En Tekios analizamos las principales conclusiones del documento, con especial énfasis en los indicadores del acceso a los servicios financieros en América Latina.

DESBANCARIZADOS

El 24% de los adultos a nivel mundial no están bancarizados, el 26 % en América Latina.

La encuesta Global Findex 2021 preguntó a estos adultos no bancarizados por qué no tenían una cuenta, ya sea en una institución financiera o en una cuenta de dinero móvil (billetera digital). La falta de dinero, la distancia a la institución financiera más cercana y la documentación insuficiente son consistentemente citados por adultos no bancarizados como las principales razones por las que no tienen una cuenta.

A nivel mundial, el 36% de los adultos no bancarizados dijeron que los servicios financieros son demasiado caros, pero sorprende que en América Latina (Brasil, Colombia, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Perú) el 60 por ciento de esos adultos no bancarizados mencionaron a esta como una de las barreras más importantes.

Otro hallazgo importante de la encuesta del organismo internacional es que en América Latina y el Caribe alrededor de un tercio de los adultos no bancarizados dijeron que no tienen una cuenta porque desconfían del sistema bancario. Una sensación que solo comparte con Europa.

En el contexto de una adopción móvil tan creciente, la barrera más citada para obtener una cuenta de este tipo fue la falta de dinero, lo cual es consistente con las razones de los adultos no bancarizados que no tienen una cuenta en una institución financiera. Casi el 60% de los no bancarizados adultos dijeron que no tienen suficiente dinero para abrir una, el 35% dijo que no tienen un teléfono celular, y casi el 30% dijo que no tienen la documentación necesaria para abrir una cuenta móvil.

TENENCIA DE CUENTAS

La tenencia de cuentas llegó al 76 % de los adultos a nivel mundial en 2021 y al 71 % de los adultos en las economías en desarrollo, ya sea en una institución financiera o por medio de un proveedor de dinero móvil (billetera digital).

En todo el mundo, la tenencia de cuentas aumentó en un 50 % en los 10 años comprendidos entre 2011 y 2021, y pasó del 51 % al 76 % de los adultos. De 2017 a 2021, la tasa promedio de tenencia de cuentas en las economías en desarrollo aumentó en 8 puntos porcentuales, del 63 % al 71 % de los adultos.

Las economías individuales experimentaron diferentes tasas de crecimiento durante la última década. Entre 2011 y 2021, economías como Perú, Argentina, Uruguay y Chile impulsaron el promedio con aumentos en la titularidad de cuentas de 25 puntos porcentuales o más.

El crecimiento reciente de la tenencia de cuentas se propagó por docenas de economías en desarrollo. Esta propagación geográfica contrasta con el crecimiento observado de 2011 a 2017, que se dio, sobre todo, en China o India. A pesar de que siguen existiendo disparidades en los servicios financieros para los adultos que habitualmente reciben un servicio insuficiente, como las mujeres, los pobres y los menos instruidos, se alcanzó un cierto nivel de progreso.

“Recibir pagos en una cuenta es un catalizador para utilizar otros servicios financieros, como confiar en una cuenta para ahorrar, concretar préstamos y guardar dinero para la gestión de caja.” explica el documento. “Dados los beneficios positivos que brinda la propiedad de una cuenta, el crecimiento capturado en Global Findex 2021 es motivo de celebración.”

DINERO MÓVIL

El dinero móvil, a partir del crecimiento de las fintechs, se convirtió en un factor importante que posibilita la inclusión financiera en muchas economías en desarrollo, en especial, para las mujeres, como un medio que impulsa la tenencia y el uso de las cuentas a través de los pagos móviles, el ahorro y los préstamos.

«La propagación de las cuentas de dinero móvil creó nuevas oportunidades para brindar mejores servicios a las mujeres, las personas pobres y otros grupos que solían estar excluidos del sistema financiero formal», asegura el informe.

A nivel mundial, el 78 % de los hombres y el 74 % de las mujeres tienen una cuenta, una brecha de género de 4 puntos porcentuales. Las economías en desarrollo tienen una brecha promedio más amplia, 6 puntos porcentuales, una disminución de 9 puntos porcentuales después de muchos años de permanecer sin cambios

En América Latina, así como en otras economías en desarrollo que experimentaron un crecimiento en la titularidad de cuentas durante la última década, perdieron la oportunidad para un mayor progreso debido a la falta de crecimiento inclusivo. En Brasil y Colombia, por ejemplo, la titularidad de cuentas creció alrededor de 15 puntos porcentuales, pero la brecha de género se mantuvo sin cambios en alrededor de 7 puntos porcentuales.

Asegura el documento del Banco Mundial que existen señales tempranas de que las cuentas de dinero móvil podrían ayudar a eliminar estas disparidades de género: «Estos resultados son alentadores, pero se necesitan muchos más años de datos e investigación para comprender las conexiones entre las cuentas de dinero móvil, los servicios financieros formales y la desigualdad en la tenencia de cuentas», explica.

COVID-19 Y EL CRECIMIENTO DE LOS PAGOS DIGITALES

La pandemia de COVID-19 impulsó aumentos en la adopción del dinero móvil a medida que las personas adoptaron la facilidad de uso de teléfonos móviles para transacciones financieras. Si bien los servicios de dinero móvil se crearon con el propósito de que las personas pudieran enviar remesas a amigos y familiares que viven en otras partes del país, su adopción y uso se expandió más allá de ese fin original.

En 2021, en las economías en desarrollo, el 18 % de los adultos pagaron las facturas de servicios públicos de forma directa desde una cuenta. Alrededor de una tercera parte de esos adultos lo hizo por primera vez luego del inicio de la pandemia. La proporción de adultos que 5 realizan pagos digitales a comercios minoristas también aumentó después del brote de COVID19.

Estos datos señalan que la pandemia y las restricciones de distanciamiento social aceleraron la adopción de los pagos digitales.

ACCESO LIMITADO PERSISTE

A pesar del crecimiento prometedor de la tenencia y el uso de las cuentas, solo aproximadamente la mitad de los adultos de las economías en desarrollo pudieron acceder a fondos adicionales dentro de los 30 días posteriores al surgimiento de un gasto imprevisto, y alrededor de la mitad de los adultos se sintieron muy preocupados por, al menos, un área de tensión financiera.

Alrededor del 50 % de los adultos en las economías en desarrollo sentían preocupación, en especial, sobre cómo cubrir los gastos relacionados con la salud en caso de tener una enfermedad grave o un accidente, y el 32 % de ellos indicaron que los costos de atención médica eran su mayor preocupación.

INCLUSIÓN DIGITAL, UN PENDIENTE

Alrededor de dos terceras partes de los adultos no bancarizados indicaron que, en caso de abrir una cuenta en una institución financiera, no sabrían cómo utilizarla sin ayuda. Las mujeres tienen 5 puntos porcentuales más de probabilidades que los hombres de necesitar ayuda para usar sus cuentas de dinero móvil. Es probable que los titulares de cuentas inexpertos se vean en la obligación de pedir ayuda a un familiar o un agente bancario para utilizar sus cuentas sean más vulnerables al abuso financiero. Además, 1 de cada 5 adultos de las economías en desarrollado que recibieron el pago de un salario en una institución financiera o una cuenta de dinero móvil pagaron tarifas imprevistas sobre la transacción.

En conjunto, estos problemas indican que los consumidores de productos financieros menos experimentados pueden ser más vulnerables al fraude. El documento recomienda invertir en conocimientos básicos de aritmética y habilidades financieras, diseñar productos que tengan en cuenta las capacidades y los patrones de uso de los consumidores e implementar protecciones sólidas para los consumidores, con el fin de garantizar que estos se beneficien del acceso a los productos financieros y fomentar la confianza pública en el sistema financiero.

*Encuentre aquí el documento del Banco Mundial.

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